🔬 La Corona de Kerch, una diadema de oro y granates de hace unos 1 600 años, apareció en la tumba de una mujer huna de alto rango en la península de Kerch, Crimea. La pieza, expuesta en el Neues Museum de Berlín, retrata símbolos de poder de la élite huna.
La diadema reúne tres placas de bronce cubiertas de oro y más de 250 celdas con gemas. Su banda mide unos 4,4 centímetros de alto. Dos cabezas estilizadas de aves de presa, quizá águilas, flanquean un motivo floral; las gemas verdes redondas forman sus ojos.
Pantikapaion había sido una colonia griega antes de que los hunos la conquistaran a finales del siglo IV. En una excavación de comienzos del siglo XX se exploró una necrópolis con hasta 2 000 entierros, pero solo se conservaron unos pocos objetos y cráneos.
En un estudio de 1956, el arqueólogo Joachim Werner situó la diadema cerca del esqueleto de una mujer con el cráneo modificado de forma artificial. Propuso que las mujeres hunas de alto rango la usaban en vida, quizá con un gorro o velo.
✅ Cerca de dos docenas de diademas de oro parecidas han salido a la luz. Eso sugiere que la Corona de Kerch no fue la insignia exclusiva de una reina, sino un adorno de la élite dirigente huna. El límite es claro: se perdió gran parte del contexto de la excavación y el uso cotidiano de la pieza sigue siendo una interpretación.



