🔬 Un equipo de la Universidad de Uppsala sugiere que un garrote con púas abrió los agujeros cuadrados de cráneos hallados en una fosa de la batalla de Visby, librada en Suecia en 1361. Sus pruebas también apuntan a ataques coordinados contra los defensores.
Los investigadores estudiaron esqueletos de una fosa común cercana al campo de batalla, en la isla sueca de Gotland. Recrearon el daño con huesos de vaca cubiertos por gelatina balística y armaduras medievales. Un especialista usó réplicas de armas mientras un traje de captura de movimiento registraba sus golpes.
Ni la ballesta ni el hacha dejaron daños como los de los cráneos. El garrote con púas produjo lesiones que coinciden con ellas. En un cráneo, un golpe de hacha parece haber quedado interrumpido por el impacto del garrote, lo que apunta a la intervención de más de un atacante.
El equipo plantea que algunos combatientes inmovilizaban a la víctima y otro daba el golpe mortal. El proyecto también cuestiona la idea de que las milicias medievales fueran grupos sin entrenamiento.
✅ Estos resultados ayudan a reconstruir cómo pudieron luchar los hombres en Visby, más allá de las armas usadas. Pero el trabajo sigue en curso, aún no pasó revisión por pares y las pruebas se basan en réplicas, huesos de vaca y gelatina balística.



