🔬 El equipo de Kelly Graf, de la Universidad de Kansas, halló en Alaska un campamento de hace 13 800 años. Sus restos apuntan a una posible vivienda y quizá a los primeros perros domésticos de América. Agujas y herramientas también sugieren vínculos culturales con Asia y otros lugares de Norteamérica.
El yacimiento Shégˊ Xdaltthˊíˊ está a unos 55 kilómetros al sureste de Fairbanks. El estudio, publicado en Science Advances, describe un fogón, una pequeña fosa y la huella de un poste de madera. Estos restos podrían corresponder a una tienda o un refugio. Cerca apareció un horno de tierra con carbón y huesos, quizá usado para cocinar carne a fuego lento.
El equipo también recuperó huesos de más de doce animales parecidos a lobos. El análisis de una mandíbula apunta a una población de cánidos propia de Alaska central. Según el estudio, su edad y lugar de hallazgo aportan indicios circunstanciales de que los habitantes del campamento pudieron tener perros.
Las herramientas de piedra se parecen a otras halladas en Siberia, y la obsidiana procede de una fuente situada cientos de kilómetros al noroeste. El equipo encontró ocho fragmentos de agujas de hueso, descritas como las más antiguas del hemisferio occidental. Estas piezas y un colgante de asta sugieren vínculos con otros sitios de Norteamérica situados más al sur.
✅ El campamento ayuda a reconstruir cómo vivían los primeros pobladores de Norteamérica y qué vínculos culturales compartían. Los restos aún no confirman que los cánidos fueran domésticos. Tampoco está claro si las personas viajaban entre las regiones conectadas por esos objetos.



