🔬 Arqueólogos en Rusia analizaron una tumba rara del siglo X en el sur de Siberia: una mujer de unos 40 años fue enterrada con un recién nacido y la piel casi completa de un caballo. Los objetos hallados apuntan a vínculos multiculturales en Asia medieval y a un estatus alto.
El equipo descubrió la sepultura en 2014, antes de construir una vía férrea en los montes Sayan, entre el sureste de Rusia y el norte de Mongolia. En un montículo rodeado de piedras hallaron a la mujer, el esqueleto de un recién nacido, la columna de una oveja y una «piel de caballo»: cráneo, extremidades y piel del animal.
El análisis tardó más de una década porque la tumba era singular y muchos objetos debían estabilizarse tras la excavación. Dos estudios recientes en el Bulletin of Novosibirsk State University describen el entierro y el equipo del caballo. Entre los objetos personales había pendientes de bronce dorado, fragmentos de un espejo roto de forma ritual, un cuchillo de hierro y una fusayola de piedra para hilar lana.
El espejo mostraba una vid con racimos de uvas, parecida a motivos de tumbas de élite de la dinastía Tang en China. Uno de los estribos tenía estilo de arte chino, con influencias indias y persas, y habría servido como estribo ceremonial. Aunque el radiocarbono dio un rango amplio, entre los siglos IX y XIII, los objetos apuntan al siglo X.
✅ El hallazgo ayuda a leer cómo algunas élites nómadas medievales combinaban rituales funerarios, caballos y objetos de distintas tradiciones artísticas. El límite es claro: hablamos de una sola tumba, y los propios investigadores plantean que varios objetos quizá fueron reliquias familiares, no piezas usadas a diario por la mujer.


