🔬 Un marco propuesto en julio de 2026 concluye que los delfines mulares ofrecen los indicios más sólidos de que algunos animales usan llamadas parecidas a nombres. Elefantes, loritos y titíes también muestran señales, pero aún falta probar que esas vocalizaciones representen símbolos compartidos.
Los delfines crean silbidos distintivos y copian los de otros para iniciar contacto. Pruebas con altavoces submarinos indican que reconocen a cada individuo por la frecuencia y la «forma» del silbido, sin importar qué delfín lo emita. También los usan para identificarse en grupos sociales complejos y al cooperar.
En elefantes africanos, un preprint de 2023 halló retumbos graves propios para cada individuo: los animales se acercaron antes al altavoz y vocalizaron más al oír su posible «nombre». Experimentos con loritos y titíes sugieren etiquetas vocales, aunque los resultados en titíes identificaron las llamadas correctamente entre el 16 % y el 61 % de las veces.
✅ Para llamar «nombre» a una vocalización, el marco propone tres condiciones: referirse a un individuo, representarlo como símbolo y tener un significado compartido por al menos dos animales. Los delfines cumplen mejor esos criterios. En elefantes, loritos y titíes aún faltan datos sobre esa representación simbólica; además, el estudio de elefantes sigue pendiente de revisión por pares.

