🔬 Un equipo con Priscilla Martinez, de la Universidad de Arizona, estudió un molar fósil hallado en Atacama, al norte de Chile. Tiene unos nueve millones de años y pertenecía a un pariente extinto de los capibaras. El hallazgo sugiere que este desierto tuvo etapas más húmedas.
El estudio se publicó el 5 de septiembre en Scientific Reports. El diente apareció en sedimentos de un antiguo mar poco profundo, de entre siete y diez millones de años.
El equipo también encontró fitolitos: fragmentos microscópicos de plantas. Estos restos indican que allí crecían palmeras, pastos, jengibres y otras plantas con flores, quizá en un bosque subtropical. Otros hallazgos apuntan a un Atacama húmedo donde prosperaban cocodrilos y peces de agua dulce.
Los capibaras actuales viven junto a fuentes estables de agua dulce y comen plantas que también necesitan agua. Samantha Hopkins, de la Universidad de Oregón y ajena al estudio, considera poco probable que el diente llegara desde muy lejos. Su tamaño dificulta ese transporte; una corriente capaz de arrastrarlo también implicaría un entorno menos seco.
✅ El molar cuestiona que Atacama haya permanecido seco durante los últimos 40 millones de años. El equipo propone que estos roedores llegaron por la costa occidental de Sudamérica, siguiendo humedales y ríos. La ruta sigue sin confirmarse: el fósil respalda etapas húmedas, pero no resuelve cómo llegaron allí.


