🔬 Un equipo coliderado por Manisha Caleb, del Instituto de Astronomía de Sídney, halló la ráfaga rápida de radio más lejana conocida. MeerKAT captó FRB 20240304B y el telescopio James Webb identificó su galaxia, a unos 11 000 millones de años luz. El destello permite estudiar la materia que atravesó hasta la Tierra.
MeerKAT, en Sudáfrica, registró la señal antes de que Webb rastreara su origen. La ráfaga partió cuando el universo tenía unos 3 000 millones de años. Su distancia supera el doble del anterior récord. El equipo publicó el estudio el 8 de octubre en Science.
Estas ráfagas duran apenas milisegundos. Durante su viaje, atraviesan gas y polvo en las galaxias y el gas que hay entre ellas. El equipo mide cuánto se retrasa la señal para calcular cuánta materia encontró en el camino. Así puede estudiar el material con el que las galaxias forman estrellas y crecen.
La galaxia anfitriona es pequeña, pobre en metales y atraviesa un episodio intenso de nacimiento de estrellas. Ese entorno favorece la hipótesis de que los magnetares pueden nacer en zonas donde abundan las estrellas nuevas. Los magnetares son estrellas de neutrones con campos magnéticos muy intensos. Figuran entre los candidatos a producir estas ráfagas.
✅ Este destello amplía el alcance de las ráfagas de radio para estudiar cómo cambian las galaxias y su materia. La conexión con los magnetares sigue sin resolverse: la galaxia anfitriona aporta una pista, pero no confirma qué produjo la ráfaga.



