🔬 Mirta Galesic, del Complexity Science Hub de Viena, propone responder al discurso de odio con un simple «no estoy de acuerdo». En una entrevista con Nature, explica que expresar desacuerdo puede mostrar a quienes leen que existen otras posturas, sin exigir convencer a quien publicó el comentario.
Su equipo analizó más de un millón de respuestas en Twitter, hoy X, publicadas entre enero de 2015 y diciembre de 2018. Respondían a unos 130 000 mensajes de medios, periodistas, blogueros y políticos alemanes. En estudios posteriores, el equipo usó modelos de lenguaje para medir el odio y comparar distintas formas de responder.
Galesic aconseja expresar desacuerdo sin sentirse obligado a elaborar un gran argumento, e invitar a otras personas a sumarse. También propone mantener el contacto con quienes piensan distinto y buscar puntos en común. Según explica, ese vínculo puede facilitar que te escuchen.
✅ Expresar desacuerdo puede mostrar a quienes observan una conversación que el discurso de odio no cuenta con el apoyo de todos. El análisis descrito tiene un alcance concreto: respuestas a cuentas alemanas en Twitter entre 2015 y 2018.



