🔬 La NASA prepara al X-59 para romper la barrera del sonido por primera vez en junio de 2026. El avión, diseñado para reducir el volumen de los estampidos sónicos, alcanzaría Mach 1,4 a unos 55 000 pies. La prueba importa porque pone a prueba la tecnología de vuelo supersónico silencioso.
El X-59 usa una geometría alargada para bajar el impacto del estampido sónico sobre el suelo. NASA busca desarrollar tecnologías supersónicas «silenciosas» que ayuden a diseñar aviones con booms menos molestos y, quizá, permitan levantar las restricciones actuales al vuelo supersónico.
El avión hizo su primer vuelo de prueba en octubre de 2025 y suma 14 vuelos desde marzo de 2026. En la fase más reciente retrajo el tren de aterrizaje por primera vez, alcanzó Mach 0,95 —unos 1 009 km/h— y completó dos vuelos de prueba en un solo día. También valida instrumentos para medir las ondas de choque que produce.
Una rareza clave está en la cabina: el X-59 no tiene parabrisas delantero. Su nariz es tan larga que bloquearía la vista, así que usa el eXternal Vision System, una serie de cámaras que alimenta una pantalla de realidad aumentada para mostrar lo que hay delante del avión.
✅ Si el vuelo supersónico sale como espera NASA, abrirá el camino a la Fase 2 del programa, centrada en medir cómo se percibe el boom en tierra. El límite es claro: aún falta volar en esas condiciones y comprobar si el diseño reduce el impacto lo suficiente como para apoyar cambios en las restricciones sobre tierra.
Fuente: space.com



