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  Wednesday, 23 de September de 2026
Vol. VII · Edición Nº 184
Madrid · Ciudad de México
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Microbiología: Una enzima reescribe la pared de las arqueas intestinales

Un estudio publicado en Nature identificó ArmA, una enzima de Methanobrevibacter smithii, arquea dominante en el intestino humano, capaz de cortar la pared…

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September 23, 2026

🔬 Un estudio publicado en Nature identificó ArmA, una enzima de Methanobrevibacter smithii, arquea dominante en el intestino humano, capaz de cortar la pared celular de estos microbios. Al usarla, los autores hallaron un azúcar desconocido y una arquitectura que, según ellos, derriba un modelo de 50 años.

El peptidoglucano forma la pared de casi todas las bacterias y es una diana clave de los antimicrobianos. Las arqueas suelen carecer de él. Sin embargo, hace décadas se describió un polímero parecido —la pseudomureína o peptidoglucano arqueano— en un gran grupo de arqueas metanógenas. Nadie lo conocía bien: faltaban herramientas para analizarlo.

ArmA es, según el equipo, la primera glicosil hidrolasa específica para este material. Al digerir la pared con ella, vieron que el esqueleto de azúcares combina N-acetilglucosamina o N-acetilgalactosamina con un azúcar nunca descrito, que bautizaron N-acetilarmosamina. Las cadenas alternan enlaces β(1,4) y β(1,3). El péptido, por su parte, se une mediante un enlace amida al grupo succinilo del nuevo azúcar.

La enzima cumple una doble función: rompe los enlaces entre azúcares y también los puentes de péptidos. Los análisis filogenéticos muestran que sus parientes solo aparecen en arqueas con esta pared, y el equipo confirmó su actividad en diversos metanógenos. Además, sin ArmA la célula no termina de dividirse: la enzima corta la pared justo donde la célula se separa en dos.

✅ Los autores comparan ArmA con las muramidasas de las bacterias: una herramienta para estudiar la pared de los metanógenos con métodos bioquímicos y genéticos. Dado el peso ecológico y biotecnológico de estos microbios, proponen que el hallazgo abre vías para intervenir sobre ellos. El límite: es investigación básica, y el texto no detalla aplicaciones concretas ni pruebas en el intestino humano.


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