🔬 El róver Curiosity de la NASA avanza por «Valle Grande», un valle marciano donde el terreno se organiza en bandas sutiles de 25 a 200 metros. Entre los soles 5010 y 5015, el equipo analizó rocas nodulares y un bloque con láminas y escamas, y fotografió las colinas cercanas para ver en qué difieren esas bandas.
Hace unas semanas, el róver superó lo que el equipo interpreta como una «supersuperficie erosiva»: una marca que señala un hueco en el registro habitual de las rocas. Ahora atraviesa bandas que cambian de aspecto. Unas tienen más arena y menos afloramientos, y desde lejos se ven más oscuras. En otras, la roca aflora de forma más continua y permite trazar contactos aproximados entre ellas.
El martes, los instrumentos APXS y MAHLI estudiaron roca nodular cepillada en «Cerro Armazones» y «Monte Melimoyu». ChemCam obtuvo medidas LIBS sobre un grupo de nódulos oscuros en «Tuta Huallpas» y sobre la roca suelta «Acllahuasi». El viernes, tras rodar unos 60 metros, el róver quedó rodeado de arena, con un solo afloramiento a su alcance. Por suerte, el bloque resultó muy interesante: abundantes escamas y fragmentos pequeños incorporados, junto a zonas laminadas algo más lisas.
Mastcam y ChemCam tomaron mosaicos de las colinas «Mishe Mokwa», «Cordillera» y «La Linea». También fotografiaron el campo de arena «Sullivan Field», con ondulaciones, megaondulaciones y crestas eólicas transversales. Su nombre honra a Robert Sullivan, experto en arenas marcianas y miembro del equipo, ya fallecido. En paralelo, el equipo ambiental grabó remolinos de polvo y midió el polvo de la atmósfera.
✅ Examinar cada banda de cerca podría revelar en qué se distinguen las rocas de este valle. Por ahora, el diario solo describe observaciones y contactos «aproximados»; los resultados de los análisis aún no se han publicado. La misión cumplió 14 años en Marte en agosto y ya superó su sol 5000.



