🔬 ¿Puede un planeta girar en sentido contrario a su estrella sin que nada lo empuje? El equipo de la Universidad de Ginebra (UNIGE) midió que GJ 3090 b, un subneptuno a 73 años luz, tiene una órbita retrógrada inclinada 136 grados. Y no hay ningún compañero masivo a la vista que lo explique.
Los planetas nacen en discos de gas y polvo que rodean a estrellas jóvenes. Ese material gira en el mismo sentido que la estrella, así que los planetas deberían orbitar igual y en un plano parecido. El ángulo entre el plano ecuatorial de la estrella y la órbita del planeta se llama Psi. En la Tierra vale 7 grados.
GJ 3090 b, descubierto en 2022, tiene 2,2 veces el radio de la Tierra y 4,5 veces su masa. Los subneptunos figuran entre los planetas más comunes de la Vía Láctea. Pero al observarlo con el instrumento NIRPS del Observatorio de La Silla, el equipo obtuvo un Psi de 136 grados. «Para nuestra gran sorpresa, el planeta no solo tiene una órbita muy desalineada: también orbita en sentido retrógrado», explicó Yann Carteret (UNIGE). Su colega Léna Parc atribuye la precisión al rendimiento de NIRPS en el infrarrojo, clave para medir un planeta tan pequeño.
Solo se conocen cinco sistemas con un Psi mayor de 70 grados. En los demás, un objeto masivo —un gigante gaseoso, una enana marrón u otra estrella— parece haber torcido las órbitas. GJ 3090 b, en cambio, parece estar solo. Vincent Bourrier (UNIGE) propone otra vía: la estrella pudo acumular un segundo disco inclinado y retrógrado, y allí se habrían formado sus planetas. El trabajo se publicó el 21 de septiembre en Astronomy & Astrophysics.
✅ Medir Psi da pistas sobre cómo nacen y evolucionan los sistemas planetarios, y este caso no encaja con la explicación habitual. El límite: es un único planeta, y la idea del disco secundario sigue siendo una propuesta. El propio equipo reconoce que tendrá que explorar otras hipótesis.



