🔬 El Ministerio de Cultura griego anunció el hallazgo de un complejo del siglo IV a. C. en Mieza, antigua ciudad macedonia del norte del país. Incluye dos salas de banquetes, un recinto deportivo, un estadio, un pórtico techado y un aula con pupitres de piedra. La arqueóloga Angeliki Kottaridi sostiene que allí enseñó Aristóteles al joven Alejandro Magno.
Mosaicos y columnas decoraban el conjunto. En las salas de banquetes quedan pedestales elevados donde se colocaban cerca de una docena de lechos. Su arquitectura recuerda a la del palacio real macedonio de Egas —la actual Vergina—, donde vivieron Filipo II y su hijo Alejandro. Entre las ruinas aparecieron monedas, cerámica y cuatro estiletes, los punzones con los que escribían los alumnos.
La pista venía de Plutarco (c. 50–120 d. C.). En su «Vida de Alejandro» cuenta que Filipo II mandó construir una escuela en Mieza «para la educación de su hijo Alejandro y de los hijos de los nobles macedonios», recuerda Kottaridi. Esas escuelas griegas, los gimnasios, combinaban materias diversas con entrenamiento físico. Kottaridi identificó los restos junto al teatro antiguo de Mieza hace unos años y su equipo empezó a excavar en 2024.
Varios especialistas ajenos al trabajo respaldan la idea. «Todos los indicios apuntan a que esta es la escuela que Filipo puso a disposición de Aristóteles para instruir al joven Alejandro y a sus compañeros», dijo Jeanne Reames (Universidad de Nebraska en Omaha) a Live Science. Elizabeth Baynham (Universidad de Newcastle, Australia) añade un detalle sugerente: los 43 km que separan Mieza de Pella, la capital, daban margen de fuga a Alejandro si asesinaban a su padre.
✅ El sitio promete abrir una ventana a cómo se formaba la élite macedonia en la segunda mitad del siglo IV a. C., algo que hasta ahora se conocía sobre todo por textos antiguos. El límite es claro: el historiador Miltiades Hatzopoulos advierte que la excavadora ha dado entrevistas, pero aún no ha publicado un artículo con los testimonios pertinentes. Sin ese artículo, todo sigue siendo una hipótesis bien fundada, no un hecho cerrado.



