🔬 El equipo de Marianna Foschi, de Caltech, reconstruyó 27 años de los chorros del blázar 3C 345, situado a unos 5 500 millones de años luz. El video sugiere que sus zonas brillantes avanzan casi a la misma velocidad que el resto del plasma, contra lo esperado para este objeto.
Los blázares son núcleos galácticos activos cuyos chorros apuntan hacia nuestra línea de visión. Esos chorros recorren distancias mayores que su galaxia y viajan casi a la velocidad de la luz. Sin embargo, aún no está claro qué mecanismo exacto los produce.
Hasta ahora, la interferometría de muy larga base, o VLBI, ofrecía instantáneas separadas. El equipo combinó esas observaciones con Kine, un algoritmo que usa una red neuronal para relacionar el brillo del chorro en el espacio y el tiempo. Así obtuvo un video continuo, con un rango dinámico cien veces mayor y cuatro veces más resolución que las imágenes anteriores.
Los científicos suelen atribuir las zonas brillantes a frentes de choque que deberían viajar más rápido que el flujo general. En 3C 345, el equipo halló velocidades casi iguales para ambos. El trabajo se publicó en agosto en Nature.
✅ El método permite seguir cada punto del chorro y podría ayudar a estudiar cómo fluye el plasma en otros blázares. El límite es clave: el equipo analizó un solo objeto, por lo que el resultado no descarta el modelo de choque en general. Los investigadores planean aplicar Kine a más fuentes con décadas de observaciones.



