🔬 Un equipo de investigadores detectó por primera vez la absorción de luz láser por núcleos de torio-229 en un cristal. El estudio, publicado en Nature, usó un láser continuo con menos de un nanovatio de potencia. El método abre una vía hacia relojes nucleares con lecturas más rápidas.
Los experimentos anteriores medían la fluorescencia emitida por los núcleos tras apagar el láser. Esa luz decae con un tiempo característico de unos 600 segundos, lo que ralentiza las lecturas. El nuevo método mide cuánta luz pierde el haz al atravesar un cristal de fluoruro de calcio con torio-229. Así, el equipo registra la señal mientras el láser ilumina la muestra.
El láser emite luz ultravioleta de 148,4 nanómetros y concentra su potencia en un intervalo estrecho de frecuencias. Con el sistema ajustado para obtener mayor detalle, el equipo registró un perfil de absorción con tres segundos por punto. Según los autores, esto redujo el ciclo de lectura en unas cien veces frente al método de fluorescencia.
Los investigadores también estudiaron dos entornos del torio dentro del cristal. Los datos sugieren que uno tiene un entorno de iones muy simétrico. Ese rasgo podría reducir cuánto cambia la frecuencia nuclear cuando se deforma la estructura del cristal, aunque falta comprobar esa ventaja.
✅ Una lectura más rápida permitiría corregir con mayor frecuencia el láser de un futuro reloj nuclear. La estabilidad prevista para ese reloj aún requiere mejoras en el láser y los cristales; sigue siendo una proyección.

