🔬 Un equipo de investigadores identificó un circuito molecular que ayuda a distinguir la corteza prefrontal de la motora durante el desarrollo. Al eliminar Meis2 en ciertas neuronas de ratones, zonas prefrontales adquirieron parte de los rasgos motores. El estudio, publicado en Nature, sugiere cómo las neuronas mantienen los rasgos propios de cada región.
La corteza prefrontal interviene en planificar y tomar decisiones; la motora ejecuta movimientos. Los autores analizaron genes activos y regiones reguladoras del ADN en tejido cerebral humano de entre 13 y 24 semanas tras la concepción. Identificaron MEIS2 como un componente central de una red de genes vinculada al ácido retinoico. En organoides cerebrales humanos, el tratamiento con ese compuesto durante 30 días aumentó la actividad de MEIS2.
Para estudiar su función, eliminaron Meis2 en neuronas corticales excitadoras de ratones que ya habían dejado de dividirse. Algunas zonas destinadas a ser prefrontales perdieron marcadores propios y adquirieron otros característicos de áreas motoras. También disminuyeron sus conexiones con ciertos núcleos del tálamo y la amígdala, mientras aumentaron las dirigidas a la médula espinal.
Los autores proponen un bucle que se refuerza: ácido retinoico → MEIS2 → ALDH1A3 → ácido retinoico. El ácido retinoico activa MEIS2, que ayuda a mantener neuronas de capas superiores que expresan ALDH1A3, una enzima que produce ese compuesto. En los ratones modificados, la actividad de Aldh1a3 casi desapareció a los siete días de vida y disminuyeron las señales del ácido retinoico.
✅ El trabajo sugiere que las neuronas que ya dejaron de dividirse ayudan a mantener las diferencias entre áreas cerebrales. Los experimentos de pérdida del gen se hicieron en ratones; el vínculo entre MEIS2 y ALDH1A3 parece indirecto.


