🔬 La NASA estima que el telescopio espacial Nancy Grace Roman dispone de combustible para al menos 22 años de operaciones científicas. El presupuesto inicial cubría diez años. La primera maniobra consumió menos de lo previsto; el cálculo también incluye ahorros esperados en maniobras pendientes, que permitirían observar durante más tiempo.
Roman fue diseñado para una misión principal de cinco años y otros cinco de prórroga. El 31 de agosto, el equipo ajustó su trayectoria con una precisión superior al 99 %. La maniobra gastó unos 18 kilogramos de combustible de los 200 previstos: ese ahorro podría aportar cuatro años más.
El telescopio también despegó con combustible adicional, suficiente para unos cuatro años extra. Su masa fue de 8 056 kilogramos, frente al máximo de 9 800 usado para calcular las necesidades de combustible. Ese menor peso permitió cargar más propelente del requerido para diez años y redujo el gasto de la primera maniobra.
La NASA espera ganar otros cuatro años gracias a dos maniobras pendientes: el segundo ajuste de trayectoria y la entrada en órbita. El ajuste está previsto para finales de septiembre; la llegada a su órbita alrededor de L2, para comienzos de diciembre. Allí, Roman necesitará encender sus propulsores para mantener la órbita cada 28 días, aproximadamente.
✅ El combustible es el principal recurso que Roman consume: ahorrar ahora podría permitir más años de observaciones. Los 22 años son una vida útil potencial; parte del ahorro previsto aún depende de las maniobras pendientes.



