🔬 Hubble y James Webb descubrieron 27 objetos de menos de 40 kilómetros de diámetro más allá de Neptuno. Sus colores sugieren que conservan huellas de su origen pese a los impactos esperados. El hallazgo plantea dudas sobre cómo los choques alteran estos pequeños cuerpos.
Anastasia Morgan, de la Universidad del Norte de Arizona, encabezó el análisis del color y los materiales de sus superficies. Los modelos predecían que los impactos mezclarían esos materiales y darían a los objetos pequeños colores distintos de los grandes. Los colores observados sugieren que los pequeños conservan rasgos de su origen, incluso aquellos cuyas órbitas sufrieron grandes cambios.
Marielle Eduardo, de la Universidad de Victoria, usó la luz infrarroja del Webb para calcular sus tamaños. En luz visible, el brillo depende en parte de cuánta luz refleja cada superficie; en infrarrojo, depende sobre todo del tamaño. El menor de los 27 objetos mide unos 10 kilómetros de diámetro.
El equipo también encontró menos objetos muy pequeños de los que predicen los modelos. Los tamaños siguen un reparto similar entre los cuerpos nacidos en el cinturón de Kuiper y aquellos formados entre Urano y Neptuno. Esto ocurre pese a que ambos grupos nacieron en regiones distintas. Los dos estudios aparecieron el 8 de septiembre en The Astronomical Journal.
✅ Estos cuerpos podrían conservar pistas sobre cómo se formaron los pequeños precursores de los planetas. Los datos dejan abiertas dos opciones: hubo menos impactos de lo esperado o los choques alteraron menos sus superficies. Las observaciones llevan al límite a ambos telescopios y aún no permiten resolver esa duda.



