NASA y el Laboratorio de Física Aplicada Johns Hopkins instalaron en julio el arnés eléctrico en el fuselaje de vuelo de Dragonfly, el rotorcraft destinado a Titán. Este conjunto de cables llevará energía y datos entre los sistemas de la nave, un paso necesario antes de integrar instrumentos y hacer más pruebas.
El arnés enlaza computadoras, actuadores, sensores, instrumentos y batería. Sus cables de cobre con recubrimiento de plata deben pasar bajo una capa gruesa de espuma aislante y dejar circular aire cálido dentro del vehículo. El diseño admite cables de calibres 4 y 8 sin perder flexibilidad en un interior ocupado, incluida una batería de casi 300 libras.
La Unión Astronómica Internacional aprobó el nombre Ahmakiq Undae para el gran campo de dunas al sur del cráter Selk. En la tradición maya, Ahmakiq es el espíritu al que se pedía detener los vientos fuertes. Cuando llegue a Titán, Dragonfly explorará durante 3,3 años dunas orgánicas y depósitos junto a Selk, donde agua líquida y compuestos orgánicos complejos coexistieron.
✅ El trabajo acerca la misión a su lanzamiento previsto para el verano de 2028 y a su llegada a Titán a finales de 2034. El límite es claro: este avance de integración no aporta datos científicos nuevos de Titán; los instrumentos aún deben conectarse y probarse.



