🔬 Las autoridades que regulan la hora oficial votarán en octubre una propuesta para retirar ya el segundo intercalar, previsto hasta 2035. Los especialistas calculan un 30 % de riesgo de que haga falta uno negativo antes de esa fecha: UTC tendría que saltarse un segundo, un caso nunca aplicado.
Desde 1972, UTC ha recibido 27 segundos intercalares; el último llegó en 2016. Ese ajuste acompasa los relojes atómicos con el giro variable de la Tierra, pero puede causar problemas en redes eléctricas, telecomunicaciones, finanzas e Internet, cuyos equipos dependen de una hora sincronizada.
Desde alrededor de 2015, la Tierra gira más rápido, un cambio atribuido a corrientes cambiantes en su núcleo líquido. La propuesta plantea sustituir el ajuste por una hora intercalar cuando ambas escalas se separen 3 600 segundos. Los Estados miembros de la CGPM votarán entre el 13 y el 15 de octubre, cerca de París.
✅ Un segundo negativo podría alterar infraestructuras críticas y exigir cambios costosos. La hora intercalar no ocurriría durante cientos o miles de años, pero la propuesta aún necesita el voto de la CGPM y también podría plantear dificultades técnicas.



