🔬 Un equipo liderado por Anna Gulcher, Universidad de Friburgo, creó nuevos modelos 3D de las mayores coronae de Venus con datos de la nave Magellan de NASA. El trabajo presentado en EGU26 identifica posibles ascensos cálidos del manto bajo 52 estructuras y sugiere que la actividad tectónica venusina podría estar más extendida de lo detectable hoy.
Las coronae son enormes círculos de fracturas en la superficie de Venus. La base actual reúne 741 estructuras repartidas por el planeta. Según Gulcher, parecen ser la huella superficial de material caliente que sube desde el interior; una pluma de magma podría elevar la corteza y crear esos anillos.
El equipo combinó topografía, señales de gravedad y simulaciones geodinámicas. Las coronae varían mucho en tamaño, forma, relieve, firma gravitatoria y entorno tectónico, así que no apuntan a un solo mecanismo. Más bien reflejan varios procesos dinámicos ligados a plumas del manto.
La comparación con la Tierra sigue abierta. En nuestro planeta, la tectónica de placas ayuda a reciclar carbono y material hacia el manto; en Venus, sin grandes océanos, ese reciclaje habría sido mucho más limitado. Las misiones VERITAS y EnVision deberían mejorar los mapas de superficie, subsuelo, relieve y gravedad.
✅ Este trabajo ayuda a leer el interior de Venus a partir de marcas visibles en su superficie, y también plantea si procesos parecidos operaron en la Tierra temprana. El límite es claro: usa datos de Magellan, cuyos sensores dejaron de funcionar en 1994, y Gulcher advierte que los datos de gravedad actuales pueden pasar por alto señales tectónicas activas.
Fuente: livescience.com



