🔬 Las olas de calor de junio y julio mostraron que los problemas en los sistemas alimentarios no siempre empiezan en las granjas. En Francia, la muerte masiva de aves desbordó los servicios que recogen y eliminan cadáveres; en supermercados británicos, fallos de refrigeración afectaron la oferta de alimentos fríos y congelados.
Las presiones más agudas recayeron en el alojamiento de ganado, la refrigeración y el manejo de residuos. El texto muestra que estas conexiones pueden fallar fuera de las granjas.
En Francia, el volumen de cadáveres de aves superó la capacidad de recogida y eliminación. En Reino Unido, los fallos de refrigeración alteraron la disponibilidad de productos refrigerados y congelados en supermercados.
✅ Las olas de calor pueden poner bajo presión varios puntos de los sistemas alimentarios a la vez. El artículo no aporta cifras sobre la mortalidad, los productos afectados ni la duración de los fallos, por lo que no permite medir su alcance.



