Venus puede proyectar una sombra muy tenue cuando se acerca a su máximo brillo, pero solo bajo un cielo oscuro, transparente y sin luces artificiales. Entre el 14 y el 15 de agosto brilla con magnitud de −4,3 a −4,4; la prueba más favorable llega hacia el 18 de septiembre, con magnitud −4,6.
Venus acaba de pasar por su fase de media iluminación y ahora muestra un 49 % de su disco iluminado. Al acercarse a la Tierra, crece su tamaño aparente y se vuelve una media luna más fina. Su brillo aumenta por sus nubes reflectantes y por esa cercanía, aunque no se vea «llena».
Para buscar la sombra, espera a que termine el crepúsculo lejos de luces artificiales. Coloca una tarjeta o sábana blanca frente a Venus y pon un objeto delante para que proyecte la sombra. Una cámara con ISO alto, apertura amplia y una exposición de hasta 30 segundos puede ayudar a captarla.
✅ Es una forma de comprobar con tus propios ojos cuánta luz aporta Venus en un cielo oscuro. El límite es exigente: las luces urbanas pueden ocultar la sombra y, hacia el 18 de septiembre, Venus estará bajo sobre el horizonte desde latitudes medias del norte.



