🔬 La cirugía dcLVA conecta vasos linfáticos del cuello con venas cercanas para facilitar la salida de fluidos y proteínas del cerebro. Estudios pequeños en China, incluido uno de más de 100 personas con alzhéimer grave, apuntan a mejoras modestas en pruebas cognitivas, pero aún no aclaran si el efecto dura.
El interés creció tras el caso de un hombre de 84 años operado en 2020. Un video mostró que pasó de estar muy deteriorado a reconocer a su hijo a los tres días y caminar ocho meses después. El material impulsó la adopción del método en cientos de hospitales chinos, antes de que los reguladores lo limitaran a entornos formales de investigación.
La operación crea una nueva vía entre pequeños vasos linfáticos del cuello y venas próximas. Su impulsor, el microcirujano Qingping Xie, planteó que mejorar esa salida podría favorecer la eliminación de residuos desde el cerebro. La idea se apoya en trabajos previos sobre vasos linfáticos ligados al cerebro y en estudios con ratones.
Hasta ahora, más de una docena de informes, con unos pocos cientos de participantes, sugieren descensos de amiloide-β y tau en el líquido cefalorraquídeo y mejoras de memoria y atención. Las resonancias también han mostrado mayor conectividad tras la cirugía, y las ecografías, más flujo en vasos del cuello.
✅ La dcLVA podría abrir una vía de estudio para personas con alzhéimer grave y pocas opciones, pero no es un tratamiento probado. Los estudios disponibles suelen ser pequeños, de un solo centro y sin grupo de comparación; además, hay dudas sobre la duración de las mejoras y riesgos como infección, sangrado o lesión de nervios cercanos.
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