🔬 Un equipo creó un chip de IA inspirado en el cerebelo que, en pruebas simuladas con electrocardiogramas, detectó arritmias en una quinta parte de un latido y con 98 % de exactitud. Frente a un transformer estándar, usó unas 10 000 veces menos cálculos y respondió más del doble de rápido.
El diseño toma del cerebelo una idea simple: dejar pasar lo rutinario y reservar recursos para lo inesperado. En sus circuitos, señales que activan y frenan suelen equilibrarse; ante algo inusual, ese equilibrio cambia y alerta al cerebro.
Cada memtransistor integra memoria y cálculo en la misma pieza, para evitar mover datos entre componentes separados. Está hecho de disulfuro de molibdeno y, al invertir el voltaje, pasa de un modo excitador a otro inhibidor. El equipo aplicó pulsos eléctricos a los dispositivos y usó esos resultados para simular una red que distinguía patrones normales de ECG de arritmias.
✅ El enfoque podría permitir sistemas de IA que reaccionen con poco consumo, incluso cuando no conviene usar la nube. Pero los resultados provienen de una red simulada y el equipo aún no ha llevado los memtransistores al tamaño ni la velocidad de chips comerciales. Su rendimiento fuera del laboratorio dependerá de esos factores.



