🔬 El telescopio espacial James Webb captó una nueva imagen de la Nebulosa del León, NGC 2392, donde una enana blanca rica en oxígeno impulsa una burbuja de gas ionizado. Sus cámaras infrarrojas revelan rasgos de gas y polvo que no aparecían en la vista de Hubble de 2000.
La nebulosa recibe su apodo por una «cara» parecida a la de un león y una melena difusa alrededor. En el centro brilla una mancha púrpura: es el núcleo caliente que quedó tras la muerte de una estrella y que irradia energía hacia afuera.
Al morir, una estrella de este tipo se vuelve inestable y expulsa sus capas externas. Ese gas y polvo forman una nebulosa planetaria. La enana blanca quedó en el centro, dentro de la gran burbuja de gas ionizado. Con el tiempo, la cara del león seguirá expandiéndose; los astrónomos calculan que podría disiparse en unos 10 000 años.
Webb obtuvo la imagen con NIRCam y MIRI, sus instrumentos para el infrarrojo cercano y medio. La nueva vista permite ver más detalles de gas y polvo y ofrece una imagen más precisa de las estructuras cósmicas que sostienen la nebulosa.
✅ Esta imagen ayuda a observar cómo cambia una nebulosa planetaria alrededor de una estrella moribunda. El límite es que la posible disipación dentro de 10 000 años es una estimación astronómica, no una fecha exacta.



