🔬 NASA probó en el JPL una antena flexible de tela para el radar de los helicópteros SkyFall, que buscarán hielo poco profundo en Marte. El prototipo resistió 200 aterrizajes marcianos simulados sin perder rendimiento, más del doble de lo exigido para una misión principal.
Los orbitadores pueden cartografiar depósitos de hielo situados a decenas de metros bajo la superficie, pero no ven los primeros metros de regolito. Esa franja será clave para futuros astronautas, que necesitarán alcanzar y procesar hielo para obtener agua, oxígeno y combustible. El radar operará entre 500 y 2 500 megahercios.
La separación entre el suelo y el fuselaje del helicóptero mide unos 15,2 centímetros, frente a los 48,3 centímetros que requeriría una antena convencional. El equipo redujo una antena Vivaldi y la cubrió con poliéster y Vectran. También añadió cintas flexibles de fibra de vidrio y una estructura de magnesio; el conjunto pesa unos 150 gramos.
En el laboratorio, los ingenieros doblaron la antena, la sometieron a cambios térmicos de hasta 94 °C y la flexionaron como en decenas de aterrizajes. Comprobaron seis veces que seguía emitiendo y recibiendo señales. Al final, soportó 200 aterrizajes simulados sin perder rendimiento.
✅ El radar podría ayudar a localizar y delimitar hielo accesible desde vuelos bajos y lentos. Aún no es un equipo apto para vuelo: falta someter el modelo de ingeniería a vibraciones, despliegue en un entorno marciano simulado, pruebas de señal y ensayos exteriores.



