🔬 El 6 de agosto de 2012, el rover Curiosity de la NASA aterrizó en el cráter Gale mediante una grúa aérea propulsada por cohetes. El vehículo, del tamaño de un auto pequeño y de casi una tonelada en la Tierra, completó de forma autónoma los «7 minutos de terror» que separaban la nave de la superficie marciana.
Durante el descenso, Curiosity usó un paracaídas y motores para frenar en la atmósfera del planeta. En vez de amortiguar la caída con airbags, la grúa aérea quedó suspendida sobre el suelo y bajó el rover con cables. La confirmación llegó a la 1:31 a. m. EDT del 6 de agosto; en la sala de control del JPL aún eran las 10:31 p. m. del 5 de agosto.
El proceso debía funcionar sin instrucciones desde la Tierra, porque el aterrizaje ocurría más rápido de lo que tardaba una señal en llegar a Marte. NASA repitió la maniobra nueve años después, cuando Perseverance llegó al cráter Jezero en febrero de 2021.
✅ El aterrizaje mostró que esta maniobra podía llevar grandes rovers a Marte. A la fecha de publicación, Curiosity llevaba 14 años perforando rocas y aportando pistas sobre agua y habitabilidad antigua. El límite de este recuento es que no ofrece datos sobre esas pistas, así que no permite valorar su alcance.



