🔬 Un estudio de 1 154 personas hospitalizadas por COVID-19 detectó la reactivación de virus crónicos, sobre todo herpesvirus y anellovirus, y la asoció con mayor gravedad y desenlaces clínicos. Los datos también vinculan anellovirus durante la recuperación con dificultades físicas compatibles con COVID persistente, sin probar que los virus causen esos resultados.
El consorcio IMPACC siguió a pacientes de 20 hospitales de Estados Unidos entre mayo de 2020 y marzo de 2021. Tomó muestras nasales, de sangre y, en pacientes ventilados, de vías respiratorias; las analizó hasta durante un año tras el ingreso.
Durante los primeros 40 días, el 47,9 % de los participantes tuvo transcritos de algún virus crónico. El virus de Epstein-Barr apareció pronto: el 24 % de 1 080 participantes mostró transcritos cerca del ingreso. Los anellovirus se mantuvieron hasta el día 20, mientras que el citomegalovirus y el herpes simple tipo 1 surgieron más tarde.
En la recuperación, los transcritos de anellovirus fueron más frecuentes en el grupo con dificultades físicas, incluso tras ajustar por edad, sexo, gravedad inicial y fármacos inmunosupresores. En cambio, el equipo no halló una relación significativa entre la detección aguda de estos virus y los grupos de síntomas posteriores.
✅ El trabajo sugiere que vigilar estas reactivaciones podría ayudar a estudiar la COVID-19 aguda y persistente. Pero es observacional: no establece causalidad y solo incluyó personas hospitalizadas, sin vacunar y expuestas sobre todo a cepas ancestrales. ⚕️ No es consejo médico.



