🔬 Un editorial de Nature cuestiona el plan «Science: A New Golden Age», publicado por la Oficina de Política Científica y Tecnológica de Estados Unidos. El documento prioriza IA, física cuántica, semiconductores, robótica, energía nuclear y sistemas espaciales, pero no identifica quién aportó asesoramiento científico.
El informe, de 123 páginas, responde a un encargo del presidente Donald Trump y propone revisar cómo se reparte la financiación federal. También plantea financiar a personas dispuestas a asumir riesgos y a investigadores fuera de las universidades. Las agencias con presupuestos anuales de investigación de al menos 3 000 millones de dólares tienen 90 días para informar cómo ajustarán sus prioridades.
La comparación con «Science: The Endless Frontier», informe de 1945 que contribuyó a crear la National Science Foundation, ocupa un lugar central en el editorial. Aquel texto incorporó el trabajo de cuatro comités científicos. El nuevo plan afirma haber consultado a actores del sistema científico, aunque no especifica cuáles.
El editorial también señala ausencias: cambio climático, salud pública, ciencias sociales y humanidades. Tampoco aparecen referencias a cooperación internacional, mundo o redes globales de investigación.
✅ El plan puede orientar recursos hacia áreas tecnológicas definidas por la administración, pero su alcance resulta difícil de evaluar sin saber qué comunidades científicas participaron. El texto de Nature es un editorial: presenta una valoración crítica, no una medición independiente de los efectos que tendrá la política.



