🔬 La etapa superior abandonada de un Falcon 9 de SpaceX podría chocar contra la Luna a las 2:35 a. m. EDT del 5 de agosto. Dos estudios en preprint sugieren que telescopios en partes de América podrían captar una nube de polvo, una rara ocasión para medir cómo un objeto fabricado por humanos altera la superficie lunar.
El objeto, del tamaño de un camión, impactaría cerca del cráter Einstein a 8 748 km/h. Esa velocidad equivale a unos 5 436 mph y es cerca de seis veces menor que la de un impactador natural, como un asteroide. Según las estimaciones, abriría un cráter de unos 27 metros de ancho y hasta 5 metros de profundidad.
El destello inicial duraría menos de un segundo y quedaría oculto en la cara iluminada de la Luna. Incluso en las previsiones más brillantes sería 20 veces más tenue que Saturno. La mejor opción sería la nube de regolito, y quizá vapor de agua: podría elevarse hasta 50 km, extender restos hasta 180 km y dispersar luz solar hacia la Tierra durante casi siete minutos.
Los observadores de Sudamérica y de la Norteamérica continental tendrían las mejores condiciones, con la Luna alta y de noche. Benjamin Fernando, del Laboratorio Nacional de Los Álamos, espera una campaña con astrónomos profesionales y aficionados. William Jo, de la Universidad de Texas en Austin, advierte que hará falta saber dónde apuntar y afrontar la refracción atmosférica.
✅ Observar la nube ayudaría a estudiar hasta dónde viajan los restos de etapas de cohetes y si podrían alcanzar instrumentos sensibles o futuras bases lunares. El límite es importante: ambos trabajos son preprints, pendientes de revisión por pares, y la señal prevista es tenue; incluso un telescopio doméstico de al menos 10 cm podría no bastar para verla.



