🔬 La poliomielitis salvaje persiste en Afganistán y Pakistán: ambos países sumaban 18 casos confirmados al 21 de julio. Nature advierte que abandonar su erradicación podría abrir una nueva ola de transmisión, mientras la iniciativa mundial afronta recortes de fondos y menor prioridad política.
En 2023 hubo solo 12 casos confirmados en el mundo, seis en Pakistán y seis en Afganistán. La Iniciativa de Erradicación Mundial de la Poliomielitis (GPEI), activa desde 1988, administra más de mil millones de dosis de vacuna cada año a unos 400 millones de niños.
El último tramo reúne varios obstáculos. Nigeria eliminó la poliomielitis salvaje en 2016, pero ha sufrido brotes de poliovirus derivados de la vacuna oral, que pueden mutar, causar enfermedad y propagarse donde baja la inmunización. En Afganistán y Pakistán pesan también la interrupción durante la pandemia, la inseguridad, ataques contra vacunadores y rechazos a la vacuna.
La retirada de Estados Unidos de la OMS en enero supuso para la GPEI un recorte presupuestario del 30 % este año. El desmantelamiento de USAID interrumpió US$85 millones para vigilancia y comunicación sanitaria; aunque el Congreso restituyó gran parte de los fondos, los acuerdos bilaterales con 34 países excluyen campañas mundiales como la GPEI.
✅ Los modelos citados prevén cientos de miles de casos anuales si el mundo abandona la campaña. Es un riesgo proyectado, no un resultado observado: evitarlo depende de sostener los fondos, la seguridad y la vacunación en las comunidades afectadas.
⚕️ No es consejo médico.



