🔬 El equipo de Curiosity de la NASA analizó esta semana cinco rocas en el cráter Gale después de que sus ingenieros situaran con seguridad el brazo del rover y retiraran polvo de los blancos. Las mediciones e imágenes ayudan a seguir cambios químicos mientras Curiosity asciende por Mount Sharp.
El instrumento APXS, situado al final del brazo robótico, mide la química de rocas, materiales sueltos y atmósfera. Los ingenieros deben evaluar cada zona de trabajo y programar los movimientos del brazo para que APXS y la cámara MAHLI alcancen los objetivos sin riesgo. Pese al polvo y al relieve, el equipo encontró zonas aptas para cepillar y observar.
Los ingenieros también planifican las rutas y revisan bloques, parches de arena o suelo, y pendientes que podrían dañar o atascar al rover. Curiosity ha recorrido más de 37 km y ganado más de 1,35 km de altura. Esta semana completó una parada para fotografiar una posible superficie erosiva en una unidad con sulfato de magnesio y carbonato; la siguiente ruta buscará otro punto.
Tras el fallo de un motor en 2016, el equipo rehízo el modo de perforar durante cerca de un año y medio. Desde entonces, Curiosity ha perforado más de 20 rocas y entrega las muestras a los instrumentos internos CheMin y SAM.
✅ Estas tareas permiten comparar la química, las texturas, el tono y las estructuras sedimentarias de las capas que atraviesa el rover. El límite es que esta actualización no presenta aún resultados de los análisis ni confirma que la superficie fotografiada sea erosiva.



