🔬 NASA prepara seis nuevas misiones suborbitales Earth Venture para empezar vuelos científicos en los próximos años, con equipos de NASA, la Marina de EE. UU., universidades y otras instituciones. Usarán sensores en aviones, helicópteros, drones y globos para medir fenómenos que afectan a comunidades en EE. UU. y más allá.
Estas misiones se basan en teledetección aerotransportada, que NASA describe como un “puente” entre instrumentos en tierra y satélites. La idea es recoger datos que llenen huecos en modelos usados por meteorólogos, planificadores urbanos y otros.
El primer proyecto que volará este verano es INSPYRE (Injected Smoke and PYRocumulonimbus Experiment), dirigido por el Naval Research Laboratory. Desde Colorado, el equipo perseguirá “nubes de fuego” generadas cuando incendios extremos crean sus propias tormentas eléctricas. Varios aviones, incluido el ER-2 de gran altitud que operará desde Montana, medirán estas tormentas en tiempo real, con instrumentos como dos rastreadores infrarrojos de incendios desarrollados en el Jet Propulsion Laboratory.
Otros proyectos incluyen FarmFlux, que desplegará más de una docena de sensores para medir ozono, metano, amoníaco, partículas y otros contaminantes sobre zonas agrícolas; HAMAQ, que comparará problemas de calidad del aire en Atlanta y Ciudad de México con dos aviones a distintas altitudes; Snow4Flow, que medirá el retroceso de glaciares en regiones como Alaska, Groenlandia y Svalbard; FORTE, que estudiará ríos, lagunas y estuarios en Alaska; y LACCE, que seguirá cómo responden laderas en California y Alaska ante sequías y lluvias intensas.
✅ Estos vuelos pueden aportar datos directos donde los satélites y estaciones en tierra no alcanzan, y alimentar pronósticos y planes de mitigación en ciudades, zonas agrícolas y regiones árticas. Límite clave: por ahora es una preparación de campañas; el artículo no presenta resultados, sino objetivos, instrumentos y áreas de estudio.



