🔬 Arqueólogos en Rusia hallaron un colmillo de jabalí montado con una funda metálica grabada, fechado entre mediados del siglo XII y comienzos del XIII. Apareció en Veliki Nóvgorod, una de las ciudades más antiguas del país. Un nuevo estudio propone que pudo funcionar como talismán de caza o de guerra y como amuleto de buena suerte.
El objeto destaca por su tamaño, según Natalia Eniosova (Universidad Estatal de Moscú Lomonósov): aunque está incompleto, conserva 10 cm de largo y 2,8 cm en su parte más ancha. El equipo estima que el colmillo venía de un jabalí de al menos 8 años y más de 100 kg. Eniosova señaló que un animal así “no habría sido cazado para comida”, porque los cerdos domésticos eran una fuente más práctica, aunque no saben si el jabalí se consumió.
La montura también es rara: parece plata, pero el análisis mostró que era casi 100 % estaño (una aleación de estaño y plomo que imitaba la plata). Eniosova subrayó que, pese a ser un material blando, tiene un grabado elaborado y “muy bien hecho”. El hallazgo encaja con una zona de la excavación Troitsky XVI que habría estado habitada por personas ricas; por eso, el equipo plantea que fue un trofeo de caza de un aristócrata, noble o militar.
✅ El estudio sugiere que el colmillo pudo simbolizar “transferir” la fuerza del animal al cazador y servir como amuleto de buena fortuna. Aun así, algunas partes faltan (incluida la zona superior, donde pudo haber un agujero para colgarlo), y el vínculo con mitología escandinava que se menciona es hipotético: el objeto se creó más de 150 años después de que los primeros colonos escandinavos dejaran el área.



