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Espacio: Primer espejo orbital recibe permiso de vuelo

Reflect Orbital, startup de California, recibió una licencia de la FCC para lanzar y operar Eärendil-1, su primer satélite demostrador con un espejo de unos…

2 min de lectura
13 de julio de 2026
Espacio: Primer espejo orbital recibe permiso de vuelo

🔬 Reflect Orbital, startup de California, recibió una licencia de la FCC para lanzar y operar Eärendil-1, su primer satélite demostrador con un espejo de unos 18 metros por lado. El vuelo está previsto para este año y abriría la puerta a una constelación de espejos en órbita baja.

El plan de la empresa es dirigir luz solar reflejada hacia clientes en la superficie. Para 2035, Reflect Orbital aspira a operar 50 000 o más satélites espejo. Según la compañía, esa luz podría ayudar en rescates, iluminar calles, permitir obras nocturnas y hacer que paneles solares en tierra produzcan más electricidad.

La idea no llega sin críticas. Las megaconstelaciones ya generan debate por cómo cambian el cielo nocturno y por el riesgo de que muchos satélites al reentrar añadan metales pesados a la atmósfera. En este caso, la inquietud central es otra: un nuevo tipo de contaminación lumínica para personas y ecosistemas.

John Barentine, astrónomo del Silverado Hills Observatory y consultor en Dark Sky Consulting, dijo a Space.com que el haz reflejado sería muy intenso, cuatro veces más brillante que la luna llena, y que varios satélites volarían en formación. Según él, eso afectaría a la fauna en la zona iluminada y también a áreas cercanas por la dispersión atmosférica.

Reflect Orbital afirma que diseñó tres medidas de seguridad: contener la luz dentro del punto iluminado, apagarla rápido en cualquier momento y evitar zonas sensibles, como observatorios o hábitats protegidos. La empresa también dice que la luz no bastaría para iniciar incendios ni dañar ojos, incluso vista con telescopio.

✅ El permiso convierte a Eärendil-1 en una prueba real de una tecnología que promete luz solar bajo demanda, pero todavía falta ver cómo funciona fuera del papel. El límite clave es que hablamos de un satélite demostrador, no de la constelación completa: los efectos sobre cielo, fauna y atmósfera siguen en debate.


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