🔬 NASA lanzó el 7 de julio desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California, un CubeSat del tamaño de una maleta llamado GRITSS. La misión probará si un satélite pequeño puede conectar tres redes de medida independientes y mejorar el Marco Internacional de Referencia Terrestre.
GRITSS significa Geodetic Reference Instrument Transponder for Small Satellites. El satélite busca unir estaciones de interferometría de muy larga base (VLBI), receptores GPS y mediciones láser a satélites. Esas redes ayudan a fijar una cuadrícula global usada en ciencia de la Tierra y navegación precisa.
El CubeSat lleva un receptor GPS modificado que recibe señales GPS y las convierte en una frecuencia legible para antenas VLBI en tierra. Así crea un enlace directo entre ambas redes. También incluye un retrorreflector láser para devolver señales a la red Satellite Laser Ranging.
El reto está en mantener el tiempo estable en órbita. Al pasar entre el Sol y la sombra de la Tierra, GRITSS puede sufrir cambios de temperatura de cientos de grados. Para que su reloj no varíe más de una billonésima de segundo por órbita, el equipo diseñó controles térmicos que mantienen el interior dentro de un margen de 1 °C.
✅ Si funciona, GRITSS podría ayudar a combinar mejor las redes que sostienen mapas globales, ciencia terrestre y navegación de precisión. El límite es claro: la misión acaba de lanzarse y su objetivo es demostrar la viabilidad de la técnica, no entregar ya un nuevo estándar operativo.



