🔬 Investigadores del NIST proponen instalar láseres ultraestables en cráteres lunares que nunca reciben luz solar, cerca del polo sur. Esas zonas, muy frías y oscuras, podrían sostener una red de navegación tipo GPS en la Luna, útil para astronautas Artemis, rovers y naves.
La idea parte de un problema práctico: hoy, las naves alrededor de la Luna dependen mucho del rastreo desde la Tierra. Con más misiones lunares previstas, ese sistema podría quedarse corto, sobre todo en el accidentado polo sur, donde la luz complica moverse para exploradores humanos y robots.
El estudio, publicado el 8 de mayo en Proceedings of the National Academy of Sciences, propone usar una cavidad óptica de silicio. Este dispositivo estabiliza la luz de un láser al hacerla rebotar entre espejos separados por una distancia muy precisa. En la Tierra, estos sistemas necesitan enfriamiento criogénico y aislamiento contra vibraciones, porque pequeños cambios de temperatura pueden desajustar el láser.
Los cráteres en sombra continua ofrecen justo lo contrario: temperaturas cercanas a −223 °C, vacío natural y menos vibración que en la Tierra. Según el NIST, esas condiciones podrían permitir que las cavidades ópticas trabajen con casi nula expansión térmica. Un láser así serviría como referencia de tiempo para satélites lunares, redes de enlace y quizá el «esqueleto» del primer reloj atómico óptico en una superficie extraterrestre.
✅ Este enfoque podría hacer que las misiones usen menos el rastreo terrestre y ayudar a ubicar naves y astronautas en la superficie lunar. El límite clave: es una propuesta de estudio, no una red instalada ni probada en la Luna. Falta resolver cómo colocar, alimentar y conectar estos láseres dentro o cerca de cráteres tan extremos.
Fuente: space.com



