🔬 Tras un invierno con poca nieve y un inicio de verano cálido y seco, el incendio Cottonwood ya había quemado 390 km² en Utah al 7 de julio de 2026. NASA lo siguió con Landsat 9 y FEDS, mientras 1 289 bomberos trabajaban en un fuego aún contenido al 56 %.
El Centro Nacional Interagencial de Incendios había advertido un riesgo alto de incendios en la Gran Cuenca y partes de las Rocosas para julio. Para el 7 de julio, casi tres docenas de grandes incendios tempranos ardían en el oeste de Estados Unidos. En Utah, el fuego había carbonizado 1 445 km², con cuatro grandes focos aún sin contener del todo.
Landsat 9 captó el área del Cottonwood el 29 de junio con una imagen en falso color: la vegetación sin quemar aparece verde brillante, la nieve azul y las nubes blancas. La imagen previa, del 5 de junio, muestra el mismo terreno antes del incendio. Entre lo quemado había pino ponderosa, roble, artemisa y pastos. Autoridades estatales dijeron a medios que el fuego destruyó hasta 150 estructuras; Eagle Point Ski Resort reportó más de 100 condominios y 30 cabañas perdidas, además de daños en cuatro de sus cinco telesillas.
La suite FEDS de NASA siguió el avance y la velocidad del incendio con datos VIIRS de los satélites Suomi NPP, NOAA-20 y NOAA-21. El sistema mostró un salto el 23 de junio: el fuego triplicó su tamaño en 12 horas al avanzar al norte, este y sur. También creció rápido el 26 de junio. Según Tempest McCabe, de la Universidad de Maryland y NASA Goddard, FEDS aporta datos constantes y accesibles, sin pedidos especiales.
✅ Los datos satelitales ayudan a ver cuándo un incendio empieza, crece y cambia de ritmo, algo clave cuando el clima sigue cálido y seco. El límite: NASA señala que los equipos de respuesta también usan imágenes aéreas de mayor resolución y recorridos en tierra para mapear bordes; FEDS es una herramienta más, no la única. Al 7 de julio, los incendios habían quemado 13 636 km² en Estados Unidos, 46 % más que el promedio 2016-2025 para esa fecha.



