🔬 CERN apagó el Gran Colisionador de Hadrones el 29 de junio para iniciar una pausa planificada de cuatro años. El acelerador volverá en 2030 como High-Luminosity LHC, una versión que chocará cerca de 10 veces más partículas que el diseño original y producirá muchos más datos.
El LHC es el acelerador de partículas más grande y potente del mundo. Desde su primera colisión exitosa de protones en 2009, permitió probar teorías sobre física de partículas y el Modelo Estándar. También fue clave para descubrir el bosón de Higgs en 2012, ligado a cómo las partículas fundamentales adquieren masa.
La pausa actual, llamada Long Shutdown 3, busca subir la luminosidad por un factor de 10. Eso aumentará el número de choques: cerca del triple frente al sistema actual. En el LHC se retirarán y reemplazarán 1,2 km de imanes y componentes, dentro de una obra con miles de ingenieros, físicos, técnicos y personal de apoyo.
Cuando vuelva, el HiLumi LHC debería generar cerca de 380 millones de bosones de Higgs durante una década, frente a los 55 millones producidos hasta ahora. Mientras no haya choques, los equipos seguirán analizando datos ya recogidos en la etapa previa.
✅ Más choques significan más datos para estudiar el Higgs, buscar eventos raros y explorar preguntas sobre materia oscura, energía oscura, antimateria y el universo temprano. El límite es claro: la mejora aumenta las oportunidades, pero no garantiza hallazgos nuevos. Además, el LHC no producirá colisiones durante esta pausa.

