🔬 Un memo de la Oficina del Inspector General de NASA calcula que la agencia invirtió 5 900 millones de dólares en hardware de Artemis que ya canceló. Las piezas, contratadas al inicio por 2 900 millones, habían quedado fuera del nuevo plan lunar, y seguir con ellas habría elevado costos y plazos.
A comienzos de 2026, NASA cambió Artemis en su evento «Ignition Day»: pasó el primer alunizaje tripulado de Artemis 3 a Artemis 4, dejó las variantes mejoradas del cohete SLS y canceló Gateway para centrar más esfuerzo en una base en la superficie lunar. La agencia apunta a 2028 para ese alunizaje.
El hardware cancelado incluye la etapa superior Exploration Upper Stage de Boeing, el Universal Stage Adapter de Dynetics, el lanzador móvil ML-2 de Bechtel y el módulo HALO de Northrop Grumman para Gateway. La EUS pasó de 962 millones de dólares a casi 2 000 millones, sin entrega en marzo de 2026; Boeing estimaba 3 700 millones al cierre. El adaptador USA llegó a 353 millones y habría subido a 497 millones, con entrega estimada en mayo de 2030.
ML-2, pensado para versiones más altas del SLS, creció de 383 millones a 1 600 millones al inicio de 2026; el informe estima que habría llegado a 2 000 millones, más uno o dos años de pruebas. HALO pasó de 187 millones en 2019 a 1 900 millones cuando NASA detuvo el trabajo en abril; tras llegar de Italia en 2025, Northrop halló corrosión extendida en el módulo.
✅ El memo apunta a un problema central para Artemis: hardware caro y tardío puede dejar una misión sin margen antes de que vuele. El límite es clave: el propio texto recoge que NASA ve esas proyecciones como basadas en supuestos de una arquitectura ya descartada. Aun así, el informe muestra por qué la agencia defendió una versión más simple, barata y rápida del programa.



