🔬 NASA prepara la misión Swift Boost para elevar el observatorio Neil Gehrels Swift, que pierde órbita y podría caer a la Tierra antes de fin de año. La empresa Katalyst Space lanzará el remolcador Link el 27 de junio en un Pegasus XL para acoplarse a un telescopio que no fue diseñado para eso.
Swift trabaja en órbita desde 2004. NASA lo lanzó como una misión de $250 millones para buscar estallidos de rayos gamma y otros fenómenos de alta energía. Según Brad Cenko, investigador principal de Swift, el observatorio detectó más de 2 000 fuentes y ayudó a confirmar que elementos pesados como el oro y el platino se formaron en estos eventos explosivos.
El problema es físico y urgente: Swift no tiene propulsores. La mayor actividad solar expandió la atmósfera terrestre y aumentó el rozamiento, lo que bajó su órbita desde unos 600 km. En septiembre de 2025, NASA eligió a Katalyst para construir una nave de rescate con un presupuesto de $30 millones. Nueve meses después, Link ya está integrado en el cohete Pegasus XL.
Link pesa 425 kg y lleva tres brazos robóticos, tres propulsores Hall principales, 16 propulsores de control y paneles solares. Tras despegar el 27 de junio, pasará varias semanas en pruebas, se acercará a Swift, se acoplará y tratará de elevarlo durante varios meses. Si funciona, Swift podría volver a hacer ciencia este otoño y ganar cinco años o más.
✅ Salvar Swift mantendría activo un observatorio con capacidades únicas para girar rápido hacia explosiones cósmicas. El límite es grande: Link no ha probado este rescate, Swift no fue diseñado para acoplarse y una tormenta solar podría bajarlo antes de tiempo. Si cae por debajo de 300 km hacia octubre, quizá Link ya no pueda alcanzarlo.



