🔬 NASA Earth Observatory mostró con imágenes Landsat que el embalse San Carlos, en Arizona, pasó de estar cerca del 60 % de lleno en junio de 2023 a menos del 1 % el 22 de mayo de 2026. La sequía y las descargas de agua dejaron poca agua y provocaron una mortandad masiva de peces.
El río Gila lleva agua a personas, granjas y fauna del suroeste de Estados Unidos. En años húmedos, la nieve de las montañas Mogollon y Black Range aporta gran parte del caudal de primavera y ayuda a rellenar el embalse, formado por la presa Coolidge.
En 2026, la nieve fue escasa: la cuenca del Gila llegó a marzo con solo el 2 % de la mediana de 1991-2020. En abril, el caudal bajó al 39 % de lo normal. Tras descargas obligatorias para agricultura aguas abajo, el embalse tenía menos de 400 acre-pies en junio; el 22 de mayo almacenaba 389 acre-pies.
Las autoridades cerraron el embalse por tiempo indefinido el 5 de junio de 2026. La caída del nivel de agua contribuyó a la hipoxia, falta de oxígeno que mató a casi todos los peces, entre ellos lubina negra, crappie negro, pez sol, bagre de canal, bagre cabeza plana y especies sembradas como trucha marrón y arcoíris.
✅ El caso muestra cómo nieve escasa, caudal bajo y uso agrícola pueden dejar un gran embalse casi seco en pocos meses. El límite: el río Gila varía mucho, y lluvias fuertes durante el monzón podrían ayudar a recuperar el embalse. NOAA estimó en mayo de 2026 una probabilidad del 33 al 50 % de lluvia por encima del promedio ese verano.


