🔬 Científicos del Wellcome Sanger Institute codificaron el genoma completo del virus de la hepatitis D para que una computadora cuántica pudiera leerlo y analizarlo. Lo hicieron con el procesador cuántico Heron de IBM, de 156 qubits, dentro del reto internacional Quantum for Bio, orientado a salud humana.
Un genoma suele guardarse como una larga secuencia de letras: A, C, G y T/U. Una computadora cuántica, en cambio, trabaja con estados cuánticos representados por qubits. Por eso no bastaba con copiar letras de ADN: el equipo tuvo que transformar el genoma del HDV en un formato que el hardware pudiera preparar, manipular y medir.
Los investigadores eligieron el virus de la hepatitis D porque combina un genoma compacto con interés biomédico. Tiene cerca de 1 700 nucleótidos de ARN circular, se pliega en estructuras secundarias complejas y muta rápido. Además, causa infecciones hepáticas graves transmitidas por sangre o contacto con fluidos infectados.
Dentro del mismo proyecto Q4Bio, el equipo ya había mostrado cuatro tareas de genómica en hardware cuántico real: codificar datos, alinear secuencias con genomas de referencia, ensamblar pangenomas y construir árboles filogenéticos. Según el equipo, los pangenomas son un caso clave porque al añadir más genomas crece rápido la variedad que hay que comparar, representar e indexar.
✅ Este paso sugiere que las computadoras cuánticas podrían ayudar algún día a analizar genomas complejos, rastrear enfermedades infecciosas, estudiar trastornos genéticos raros y localizar mutaciones ligadas a enfermedad. El límite es claro: las aplicaciones prácticas aún podrían tardar años, y el equipo todavía busca convertir estas capacidades en un servicio usable por más científicos.
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