🔬 En la entrada de un poblado de la Edad de Piedra en Eslovaquia, un equipo de la Universidad de Kiel halló una zanja repleta de esqueletos humanos decapitados. Los cortes en las vértebras del cuello apuntan a una extracción cuidadosa de los cráneos, no a una matanza. El equipo cree que fue un ritual funerario de hace más de 7 000 años.
El sitio neolítico de Vráble, en el suroeste de Eslovaquia, estuvo habitado entre 5250 y 4950 a. C. por gente de la cultura de la Cerámica de Bandas (LBK), famosa por sus vasijas con líneas paralelas. El asentamiento reunía más de 300 casas en tres barrios distintos. Uno de ellos estaba rodeado por una doble zanja de unos 1,3 km.
Al excavarla desde 2022, los arqueólogos encontraron cuatro parejas de esqueletos sin cabeza y una fosa común con al menos 77 individuos decapitados. Solo un esqueleto conservaba la cabeza: el de un niño.
«Los primeros análisis sugieren que no hubo decapitaciones violentas, sino una extracción hábil de los cráneos», explicó Katharina Fuchs, antropóloga biológica de Kiel. Los cortes en las vértebras superiores indican el uso de herramientas afiladas. Faltaban también las mandíbulas inferiores, lo que sugiere que mantener la cabeza y el rostro intactos importaba a esta sociedad. Como muchas vértebras tocaban la pared de la zanja, el equipo piensa que los cuerpos se depositaron allí ya sin cabeza.
Lo más desconcertante: no ha aparecido ningún cráneo. «Las cabezas son arqueológicamente invisibles para nosotros», escriben los autores en su estudio, publicado el 2 de junio en \*Proceedings of the Prehistoric Society\*. Algunas parejas y grupos enterrados juntos llevan a pensar en un rito centrado en la cabeza humana, quizá como símbolo de la persona y la vida, en línea con el culto a los ancestros documentado en Çatalhöyük (Turquía) y Jericó.
✅ El hallazgo abre una ventana a cómo entendían la muerte y el cuerpo las primeras sociedades agrícolas de Europa. Aún hay límites grandes: los resultados son preliminares y la excavación sigue en marcha. Sin los cráneos, no se puede saber si estos individuos fueron víctimas de violencia o protagonistas de un ritual. El equipo planea excavar el resto de la zanja para responderlo.



