🔬 Un equipo de la Universidad Northwestern recuperó la señal de un exoplaneta oculto en datos del telescopio James Webb. Su método, llamado FLIP, combina modelos físicos y machine learning para restar el brillo estelar. El resultado abre una vía para buscar mundos difíciles de ver, aunque este planeta ya era conocido.
Los planetas pueden ser un millón de veces más tenues que sus estrellas, según explica el equipo. El Webb usa coronógrafos para bloquear parte de esa luz, pero quedan restos de brillo. Además, el telescopio vibra mientras recoge luz: esos pequeños movimientos pueden bastar para ocultar incluso planetas gigantes.
El equipo creó un «gemelo digital» del Webb que reproduce cómo viaja la luz por sus detectores, sin las imperfecciones del movimiento. Para ajustarlo, combinó modelos basados en la física con técnicas de machine learning. Los autores subrayan que FLIP no es un modelo de IA: parte de leyes físicas conocidas.
Los investigadores analizaron datos de tres estrellas. Entre ellas estaba 51 Eridani, a unos 97 años luz de la Tierra. Su planeta gigante, 51 Eridani b, había sido detectado con telescopios terrestres, pero quedaba oculto en los datos del Webb. FLIP logró recuperar su señal. El trabajo se publicó el 4 de noviembre en Nature.
✅ FLIP podría ayudar a buscar otros mundos difíciles de ver, incluidos planetas parecidos a los del sistema solar. El alcance descrito es el análisis de tres estrellas, con un planeta que ya se conocía.



