🔬 Un equipo de investigadores logró una eficiencia certificada del 35,1 % en una célula solar tándem de perovskita y silicio. El estudio, publicado en Nature, sugiere que ajustar la forma de las moléculas de una capa de contacto permite cubrir superficies rugosas sin perjudicar el transporte de carga.
El reto estaba en la monocapa autoensamblada, una capa de moléculas que recubre el sustrato. Los diseños que conducen mejor la carga suelen favorecer que las moléculas formen agregados. Esos grupos dificultan cubrir de forma uniforme el relieve piramidal del silicio. El equipo introdujo pequeños giros dentro de las moléculas para reducir el apilamiento excesivo sin sacrificar el paso de carga.
Las moléculas formaron una capa ordenada que seguía ese relieve. Según el estudio, la interfaz facilitó extraer las cargas con rapidez, reducir el efecto de los defectos y formar películas de perovskita de alta calidad. El dispositivo conservó más del 94 % de su rendimiento inicial tras 1 500 horas de envejecimiento bajo el protocolo ISOS-L-1.
✅ El trabajo sugiere una vía para combinar un buen transporte de carga con una cobertura uniforme en células solares sobre silicio texturado. El dato de duración corresponde a 1 500 horas bajo un protocolo concreto; ese es el alcance del ensayo descrito.



