🔬 Chris Williams, de la NASA, fotografió una bola de fuego sobre África occidental el 27 de abril de 2026. Desde la Estación Espacial Internacional (EEI), captó cómo se fragmentaba en el cielo nocturno. El candidato más probable es un cohete Soyuz: una muestra visible de cómo los restos espaciales vuelven a la atmósfera.
Williams miraba hacia la Tierra para intentar ver la nave rusa de carga Progress 95, que llegó a la estación ese mismo día. Desde la cúpula acristalada de la EEI, vio un objeto brillante cuya estela creció hasta dividirse en numerosos fragmentos. También grabó un video del fenómeno.
Space.com, citado por Live Science, atribuyó la bola de fuego al Soyuz que lanzó Progress 95 desde Baikonur, en Kazajistán. Tras dejar la nave en órbita baja, partes del cohete volvieron a caer, como estaba previsto. Según ese relato, los fragmentos se calentaron hasta vaporizarse al entrar en la atmósfera.
✅ Los objetos fabricados por humanos generan cada vez más bolas de fuego al regresar a la atmósfera. El origen de esta no es concluyente: la NASA considera más probable el Soyuz, pero también contempla un meteoro.



