🔬 Un equipo de John Baker (Medical College of Wisconsin) halló más cicatrices cardíacas en ratas expuestas a radiación cósmica simulada. A los 360 días, tenían el doble de tejido cicatricial alrededor de los pequeños vasos del corazón. El resultado apunta a riesgos que convendría vigilar tras futuras misiones a Marte.
El estudio, publicado el 30 de septiembre en PLOS One, usó el simulador SimGCRSim de la NASA. Los animales recibieron una sola dosis durante varios minutos, ajustada a su tamaño. Buscaba reproducir la exposición de un viaje de ida y vuelta a Marte, de unos 18 meses con tecnología actual.
Ese tejido indica fibrosis cardíaca, un trastorno asociado con mayor riesgo de insuficiencia cardíaca. Según Baker, las cicatrices dificultan que el corazón se relaje cuando lo necesita. El equipo también suspendió las patas traseras de algunas ratas para simular la ingravidez. La ingravidez simulada por sí sola no produjo ese aumento de cicatrices.
✅ El hallazgo respalda seguir la salud cardíaca de los astronautas durante años tras regresar a la Tierra. El experimento usó ratas y una sola dosis; falta estudiar la exposición crónica y comprobar si el efecto aparece en humanos.
⚕️ No es consejo médico.



