🔬 Un equipo egipcio halló en Buto, en el delta del Nilo, un edificio de adobe de unos 2 600 años. El estudio, publicado en Acta Geophysica, también detectó arena bajo sus muros. Esa capa sugiere cómo sus constructores afrontaron un terreno húmedo e inestable. El uso del edificio sigue sin aclararse.
El radar del satélite Sentinel-1 reveló señales de una anomalía ovalada de 128 por 62 metros bajo el montículo Kom C. Después, el equipo trazó 15 líneas de mediciones eléctricas sobre unos 5 400 metros cuadrados. Estas permiten elaborar mapas del subsuelo según cómo atraviesa la corriente los distintos materiales.
Entre tres y seis metros de profundidad, los investigadores identificaron una gran estructura de adobe de la dinastía XXVI, del período saíta. Para fecharla, combinaron su posición entre las capas, los tipos de ladrillos y cerámica, y carbono-14 de material orgánico asociado. Debajo, entre seis y siete metros, apareció una gruesa capa de arena limpia.
Una excavación confirmó que los muros descansaban sobre esa arena. Según los autores, la capa repartía el peso, facilitaba el drenaje y frenaba el ascenso del agua hacia el adobe. Cerca aparecieron figurillas funerarias y un altar de piedra caliza con residuos compatibles con sangre animal, indicios de posibles ritos de ofrenda.
✅ El hallazgo sugiere que los constructores adaptaron los cimientos al suelo húmedo y cambiante del delta. Los objetos apuntan a un posible uso sagrado, pero aún falta distinguir entre una tumba, un santuario o una casa de sacerdotes.



